Cierre de servicios esenciales de salud.

0

Alejandro Guerrero aleguerrero1952@gmail.com

El Gobierno de la Ciudad ha cerrado el servicio de recuperación cardiovascular que funcionaba en el hospital Durand, de modo que ahora sólo los afiliados a algunas prepagas (no todas) podrán recibir atención en casos de altísima complejidad como, por ejemplo, by pass coronario, cambio de válvulas aórticas, mitrales, colocación de marcapasos y otros. Cuando se le preguntó a Rodríguez Larreta (La Nación, 5/11) por el conflicto con el personal de salud de la Ciudad, dijo que no hay aquí “una crisis” sino “una situación” (!). El cierre de ese servicio en el Durand -único en la Ciudad-, además del despido de personal contratado y formado en la pandemia, junto con una oferta salarial que llevaría el ingreso de un enfermero a 440 pesos la hora, entre otras muchas cosas, son para Larreta “una situación”. El conflicto con el personal de salud o el cierre de recuperación vascular del Durand sí indican una crisis en el sentido estricto del término (un estado de cosas que no puede sostenerse como se sostenía hasta la víspera), pero son una parte -de primerísima importancia, pero una parte- de una “situación” mucho más general de desfinanciamiento del sistema de salud en la CABA. 

A pesar de los 33 hospitales públicos y 40 centros de atención primaria desparramados en los barrios, se vuelve cada vez más escasa la oferta horaria, y son larguísimas las listas de espera para atención de patologías complejas. Añádase a esto el deterioro edilicio, las deficiencias de equipamiento y funcionalidad, el escaso mantenimiento y los problemas de higiene. 

Hay, por otra parte, diferencias notables de atención según las zonas de la ciudad: en el sur las cosas empeoran notablemente respecto de los barrios del norte, de modo que por lo menos 500 mil personas no tienen acceso adecuado, en tiempo y forma, al sistema de salud. Añádase a todo esto la relación crecientemente deficitaria 

camas/pacientes/profesionales, que se hace mucho peor en el sector de enfermería, donde el faltante de personal se deja sentir en mayor proporción. 

Pero no se piense que todo esto es una crisis, de ninguna manera: es “una situación”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *